Un piso nuevo es el mejor momento para planificar la red WiFi doméstica. Una vez terminada la reforma, mover el router, tender cables Ethernet o añadir tomas de red puede ser mucho más difícil y caro. Por eso conviene planificar el WiFi antes de empezar el acabado.
1. Consigue un plano preciso de la vivienda
No te quedes solo con la información de la superficie. Necesitas un plano que muestre:
- la distribución de las habitaciones
- las paredes
- las puertas
- los pasillos
- el punto de entrada de las instalaciones
- posibles patinillos y bajantes
La distribución de la vivienda es precisamente la base para planificar la red.
2. Averigua dónde entrará internet
En las viviendas nuevas, el punto donde termina la instalación del operador suele estar fijado ya en el proyecto. Eso no significa que sea el sitio ideal para el router. Si el punto está junto a la entrada, en el recibidor o en una de las esquinas del piso, conviene plantearse si necesitas un punto WiFi adicional en un sitio más centrado.
3. No des por hecho que basta con un router
Muchos pisos nuevos tienen una superficie relativamente pequeña, pero su distribución puede afectar mucho a la propagación del WiFi. Un piso alargado, paredes gruesas o varias habitaciones separadas entre sí pueden causar problemas incluso cuando la superficie no parece grande. Por eso conviene analizar toda la distribución antes de comprar el equipo.
4. Planifica el Ethernet
Si todavía puedes hacer la instalación, conviene plantearse Ethernet en los sitios más importantes. Pueden ser especialmente útiles las tomas junto a:
- el televisor
- el escritorio
- la consola
- el ordenador de sobremesa
- el punto de acceso WiFi
El Ethernet también puede servir para conectar un punto WiFi adicional al router principal.
5. Piensa en el WiFi ya al diseñar la carpintería
El router suele acabar dentro del mueble del televisor o de la carpintería. Puede quedar bien visualmente, pero no siempre es lo óptimo para el WiFi. Si planeas carpintería a medida, prevé un sitio para los equipos de red de forma que no queden innecesariamente cerrados ni rodeados de materiales que dificulten la propagación de la señal.
6. Piensa en dónde necesitas el mejor WiFi
No todas las habitaciones tienen los mismos requisitos. Piensa dónde estarán:
- el televisor
- las consolas
- los ordenadores
- las zonas de trabajo
- los dormitorios
- los dispositivos de hogar inteligente
Si en una habitación concreta vas a usar habitualmente servicios de internet exigentes, conviene tenerlo en cuenta al planificar la red.
7. Ten en cuenta las paredes
En los pisos nuevos, la distribución de las paredes puede importar tanto como la superficie. Las paredes estructurales gruesas pueden limitar la señal mucho más que los tabiques ligeros. Por eso, la ubicación del router debería valorarse en el contexto de todo el piso.
8. Prevé un posible punto Mesh o de acceso
No hace falta comprar un dispositivo adicional de inmediato. Pero sí conviene prever la posibilidad de instalarlo. Si tras el acabado resulta que un solo router no da buena cobertura, tener Ethernet preparado de antemano puede facilitar mucho la ampliación de la red.
9. No elijas el router solo por la superficie
Frases como "router para piso de 60 m²" son cómodas, pero simplifican mucho la realidad. Dos pisos de 60 m² pueden tener requisitos completamente distintos. Importan:
- la forma del piso
- el número de habitaciones
- las paredes
- la ubicación del router
- el número de dispositivos
- la cobertura que esperas
10. Haz un plan de red antes de empezar la reforma
Lo mejor es preparar un plan sencillo: internet → router → Ethernet → puntos WiFi → dispositivos que necesitan la mejor conexión. Así evitas que, al terminar la reforma, el router acabe en el peor sitio posible y no haya buen WiFi en el otro extremo del piso.
Escenario de ejemplo
Supongamos que tienes un piso de 70 m². Internet entra junto a la puerta. El salón está al otro lado del piso, con varias paredes de por medio. La solución más simple es poner el router junto a la entrada. Pero no tiene por qué ser la mejor opción.
En su lugar, podrías:
- planificar el Ethernet hasta un sitio más centrado
- colocar el punto WiFi principal en un lugar más favorable
- prever un punto de acceso adicional
- usar mesh
La mejor opción depende del plano concreto de la vivienda.
¿Qué conviene hacer antes de empezar el acabado?
Antes de cerrar las paredes y hacer la carpintería, conviene tener respuesta a varias preguntas:
- ¿Dónde entrará internet?
- ¿Dónde estará el router?
- ¿Necesito un punto WiFi adicional?
- ¿Dónde deberían ir las tomas de Ethernet?
- ¿Dónde estarán los televisores y ordenadores?
- ¿Necesito WiFi en el balcón o la terraza?
- ¿Tendrá el router espacio abierto a su alrededor?
- ¿Querré ampliar la red en el futuro?
Resumen
Un piso de obra nueva te da una gran ventaja: puedes planificar la red antes de que el acabado dificulte los cambios posteriores. No empieces comprando un router. Primero analiza: el plano de la vivienda → las paredes → dónde entra internet → dónde lo usas → el Ethernet → los puntos WiFi → y solo después el equipo.
Una infraestructura bien planificada facilita después conseguir un WiFi estable y uniforme, sin estar moviendo el router continuamente, añadiendo repetidores al azar o buscando zonas muertas.
¿No quieres adivinar? Sube el plano de tu vivienda a Perfect WiFi y comprueba dónde el router o el mesh te darán realmente la mejor cobertura.
Compruébalo en Perfect WiFi